Las fundaciones comunitarias son organizaciones benéficas públicas libres de impuestos, dedicadas a servir a miles de personas que poseen un interés en común – mejorar la calidad de vida de un área geográfica determinada.
Personas, familias, empresas, y organizaciones crean fondos benéficos de carácter permanente que ayudan a su región a cumplir con los desafíos que plantean los tiempos cambiantes. La fundación invierte y administra estos fondos.
Todas las fundaciones comunitarias son supervisadas por un Consejo Directivo representativo compuesto por ciudadanos líderes y dirigido por profesionales con experiencia en la identificación de las necesidades de la comunidad.
Existen muchas razones para invertir en una fundación comunitaria local. Las fundaciones comunitarias van más allá que la simple gestión de donaciones que promuevan las actividades benéficas. Éstas también pueden identificar los problemas actuales y emergentes, canalizar los recursos para abordar las necesidades de la comunidad, y preparar sus regiones para afrontar el futuro.
Las fundaciones comunitarias conforman uno de los sectores de más rápido crecimiento en la actualidad de la filantropía en los Estados Unidos. Construyen y fortalecen las comunidades posibilitando, a una amplia variedad de donantes, crear fondos permanentes de elementos conocidos para cubrir las necesidades críticas. A través de la filantropía, visionaria, diversa y global, las fundaciones comunitarias se transformaron en catalizadores para la optimización dentro de los centros urbanos y en entornos rurales.
Existen más de 700 fundaciones comunitarias en los Estados Unidos, de las cuales 542 son miembros del Consejo de Fundaciones. Recientemente el Consejo de Fundaciones entregó a más de 260 fundaciones comunitarias en los Estados Unidos el Sello de Estándares Nacionales (National Standards Seal) debido a que alcanzaron los más altos niveles de integridad de donaciones y rendición de cuentas. En el año 2001, el Consejo de Fundaciones desarrolló los Estándares Nacionales para Fundaciones Comunitarias Estadounidenses (National Standards for U.S. Community Foundations). El modelo de fundación comunitaria se extendió a través del mundo, incluyendo el Caribe, Australia y Nueva Zelanda, Canadá y México, Europa Oriental y Occidental, Rusia y la ex República Soviética y rápidamente se está expandiendo a lo largo de África. El informe 2005 sobre la situación de las Fundaciones Comunitarias en el Mundo, publicado por Worldwide Iniatitives for Grantmaker Support (WINGS), estima que hay como mínimo 1175 fundaciones comunitarias en 46 países fuera de los Estados Unidos, y al menos otras 154 en países en desarrollo en todo el mundo.
Las fundaciones comunitarias en los Estados Unidos cuentan con aproximadamente US$ 44,8 mil millones en activos y se encuentran ubicadas a lo largo del país. En el 2005, las fundaciones comunitarias otorgaron US$ 3,2 mil millones a una gran variedad de actividades no lucrativas, incluyendo asuntos urbanos, artísticos, educativos, proyectos ambientales, salud y ayuda en casos de catástrofe.
Las fundaciones comunitarias brindan numerosos servicios y beneficios a los donantes. Trabajan regularmente con familias, personas individuales, abogados y asesores estatales y financieros con el objetivo de diseñar planes de beneficencia que resulten convenientes para cada situación económica, asegurando que los donantes reciban mayores beneficios a partir de sus contribuciones y que se utilicen al máximo sus dólares filantrópicos.
Las fundaciones comunitarias recibieron aproximadamente US$ 5,6 mil millones en el año 2005, lo que significa un 34 por ciento de incremento con respecto al total del año anterior que fue de US$ 4,2 mil millones. Aceptaron donaciones de distintos volúmenes y tipos, provenientes de ciudadanos, sociedades anónimas, organismo gubernamentales y otras fundaciones. Casi todos los tipos de donaciones – incluyendo las de bienes raíces, estrictamente mantienen la reserva y el material- se pueden aportar a una fundación comunitaria. Las donaciones son realizadas por un bien heredado y por donantes en vida a través de distintos tipos de financiación y medios de beneficencias diferidos.
Las fundaciones comunitarias varían en tamaño, desde la fundación comunitaria más grande, Tulsa Community Foundation, con activos totales que superan los US$ 2,3 mil millones, hasta algunas que poseen activos de US$ 100.000 o menos. Se invierten los fondos en diversas carteras y la administración de cartera de inversiones sólidas es el aspecto más importante en la labor de las fundaciones comunitarias.
Todas comparten el mismo objetivo, estar al servicio de los donantes, organizaciones sin fines de lucro y a la comunidad como un todo. Además, una de las principales funciones de la fundación comunitaria es evaluar y colaborar en la coordinación de las necesidades y servicios dentro de sus comunidades, de modo que las donaciones destinadas a obras de caridad se utilicen de manera efectiva para cumplir con las necesidades más críticas de una comunidad.
Tal como ha sido aprobado por el Grupo de Fundaciones Comunitarias el 8 de junio del 2000. Incluye lenguaje explicativo a partir del 29 de febrero de 2002 y correcciones técnicas desde el 24 de marzo del 2004.
Las fundaciones comunitarias además son definidas de acuerdo con las siguientes características:
Aclaración: “cuerpo directivo” significa: consejo de directores o consejo de administradores de la organización. “Ampliamente representativo” significa que el cuerpo directivo refleja la diversa composición y las diferentes perspectivas de la comunidad a la cual sirve, y sus miembros no son atraídos únicamente por un sólo subconjunto de la comunidad.
Aclaración: “El cuerpo directivo debe poseer poder para modificar cualquier limitación o condición en lo que respecta a la distribución de los fondos destinados a algún fin benéfico u organización especificada sí, a juicio exclusivo del cuerpo directivo, tal limitación o condición se torna, en efecto, innecesaria, incompetente, o inconsistente con la necesidad benéfica de la comunidad o área servida. El cuerpo directivo debe tener la capacidad de modificar la restricción sin la necesidad de obtener aprobación de ningún fideicomiso con participación, tutor, o agente de la fundación comunitaria. “(Compendio legal para Fundaciones comunitarias, Christopher R. Hoyt, Council on Foundations, 1996) Para aquellas fundaciones comunitarias con activos que se mantienen en fideicomiso, el cuerpo directivo debe también poseer la autoridad de retirar el fideicomiso responsable de aquellos activos en al menos dos circunstancias. Este poder de retiro debe estar disponible sí el fideicomisario incumple con su deber fiduciario o sí el fideicomisario deja de producir un rendimiento razonable de la inversión. El cuerpo directivo de una compañía normalmente posee el poder de retirar la administración de los activos, de manera que el poder no necesita ser articulado por separado en los instrumentos directivos de la compañía. Sin embargo, los suministros en acuerdos benéficos que atentan con restringir este poder podrían ser restricciones materiales y no deben ser aceptados por una fundación comunitaria.
Aclaración: Brindar servicio a un área geográfica específica incluye especialmente asignación de donaciones, liderazgo comunitario, y servicio a los donantes en tal área identificada. Los fondos libres/discrecionales sirven principalmente a las áreas de las fundaciones comunitarias identificadas geográficamente; otras donaciones pueden ser distribuidas más allá de esas áreas.
Aclaración: El cuerpo directivo de la fundación comunitaria es el fiduciario final y es legalmente responsable de todas las actividades de la organización, aún cuando delega dichas responsabilidades.
Aclaración: Los recursos humanos pueden incluir personal remunerado o no. Es responsabilidad del cuerpo directivo brindar recursos adecuados en pos de alcanzar los Estándares Nacionales.
Aclaración: este punto tiene correlación con al punto anterior respecto a la membrecía del cuerpo directivo que refleja la comunidad. Aquí, el cuerpo directivo ve más allá de si, busca la diversidad del personal y del comité, políticas que no promuevan la exclusividad y los esfuerzos dirigidos a comunidades diversas.
Aclaración: se deben cumplir todas las leyes y normas aplicables locales, estatales y federales.
Aclaración: el cuerpo directivo posee la responsabilidad de aprobación de donación, la cual debe ser practicada a través de la delegación del proceso de toma de decisiones.
Aclaración: la fundación comunitaria debe tener como meta construir fondos discrecionales para brindar recursos económicos tanto flexibles como permanentes con el fin de lograr las necesidades cambiantes.
Aclaración: este punto promueve la responsabilidad, política y el proceso de divulgación, y la regularidad. La política de aceptación de los fondos incluye propósito y uso de los mismos.
Aclaración: la intención es descubrir cualquier beneficio financiero que pueda surgir en beneficio de un tercer participante en el proceso de planificación de donación.
Aclaración: algunos ejemplos del propósito incluyen 1) los salarios y beneficios están dentro de un rango considerado razonable y frecuente para las fundaciones comunitarias de tamaño similar, teniendo en cuenta la formación y experiencia del personal, y 2) los activos de la fundación no se utilizan para beneficio personal tanto por parte del cuerpo directivo como del personal.
Aclaración: la debida diligencia se aplica a todas las donaciones realizadas por la fundación, e incluye recopilación y evaluación de información sobre el donante y puede incluir el uso previsto de la donación. La vigilancia con respecto a la compensación de beneficio a un consejero donante entraría dentro del alcance de este punto.